"Pitalito, ¿pa' dónde va?"
Por Giovanny Rojas Mosquera
Pitalito atraviesa una crisis de
movilidad que no se puede ocultar tras una señal de tránsito. El crecimiento
acelerado de nuestra ciudad, el aumento exponencial de vehículos y un diseño
vial que parece atrapado en el pasado, han convertido el día a día de los Laboyanos
en un caos de trancones y estrés.
Sin embargo, lo que más preocupa a la
ciudadanía no es solo el tráfico, sino la naturaleza de las
"soluciones" que se están implementando.
La proliferación de señales de
"Prohibido Parquear EN HORARIO EXTENDIDO" en casi todas las vías del
municipio, responde más a una estrategia
de recaudo fiscal que a un plan de ordenamiento vial. Antes de prohibir, la
administración debería preguntarse: ¿Dónde están las alternativas o la
inversión en infraestructura que soporte la demanda del tránsito actual?
Es cierto que la falta de cultura
ciudadana agrava el problema; la cultura no se construye únicamente con multas
y comparendos costosos. Se construye con Educación vial continua y no solo
punitiva, Señalización Coherente, vías en buen estado que permitan un flujo
constante.
La gran pregunta que nos hacemos como
ciudadanos de a pie es el destino de la millonaria recaudación por concepto de
infracciones. Si el recaudo es alto, la inversión en infraestructura de
circulación vial debería ser igual de visible. Hoy Pitalito paga
por un servicio de movilidad que no recibe.
Nuestro llamado al "GOBIERNO DE LA GENTE",
desde el aporte a la búsqueda de soluciones al complejo tránsito Laboyano, en el marco de la propuesta que se expuso en campaña “el INTRA se transforma o se
acaba”, es a construir un sólido proceso de educación vial, alterno a política
institucional, en donde se priorice la cultura ciudadana sobre el negocio de las
multas, complementado con un plan maestro de movilidad basado en soluciones de
ingeniería, no en señalética.
Pitalito merece una movilidad digna, no una persecución al bolsillo del ciudadano.



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