Renato Solano, y su hijo, de tan solo 11 años fueron atacados por sicarios, se encuentran gravemente heridos.
El departamento del Huila se encuentra conmocionado tras el violento ataque sicarial registrado en la mañana de este martes contra el esquema de movilidad del Director y Subdirector de la Cárcel de Rivera.
Eran las 6:53 de la mañana cuando la rutina de la Ruta 45 se vio interrumpida por ráfagas de disparos. El director del centro penitenciario, Edgar Rodríguez, quien se había posesionado recientemente en su cargo, se desplazaba en un vehículo oficial junto al subdirector, el coronel (r) Renato Solano, y su hijo de tan solo 11 años.
El ataque se produjo a la altura del cementerio Los Olivos. Según versiones de testigos y reportes policiales preliminares, dos hombres fuertemente armados interceptaron el vehículo y abrieron fuego de manera indiscriminada. El automotor recibió al menos seis impactos de bala, los cuales se concentraron en los puestos de los acompañantes.
Parte Médico: Entre la UCI y el pronóstico reservado.
La peor parte del ataque la recibieron el menor de edad y el subdirector Solano. Ambos fueron trasladados de urgencia a centros asistenciales de alta complejidad en Neiva:
Menor de 11 años: El hijo del director Rodríguez recibió un impacto de bala en la cabeza. Su estado es crítico y permanece bajo monitoreo constante en la unidad de cuidados intensivos pediátricos.
Coronel (r) Renato Solano: El subdirector fue ingresado a la UCI Neurocrítica. Presenta heridas múltiples en el abdomen y el tórax. El reporte médico señala una grave afectación en la médula espinal, por lo que su pronóstico se mantiene bajo reserva.
"Es un acto de absoluta cobardía. Atacar a un niño que simplemente se dirigía a su colegio en Rivera es un hecho que desborda cualquier límite de la violencia", declararon fuentes cercanas a la institución.
Las autoridades han desplegado un "Plan Candado" en las salidas de Neiva y el municipio de Rivera para dar con el paradero de los sicarios. Aunque no se ha atribuido el ataque a un grupo específico, la principal hipótesis apunta a represalias por parte de estructuras criminales que operan desde el interior del centro penitenciario, en respuesta a los recientes operativos de control y traslados de internos.
El INPEC, a nivel nacional, ha solicitado el refuerzo de las medidas de seguridad para sus funcionarios en el Huila, una zona donde la presión de grupos residuales ha aumentado en el último semestre.
Se espera que en las próximas horas la Policía Metropolitana de Neiva analice las cámaras de seguridad de la zona y ofrezca una recompensa por información que permita la captura de los autores materiales. Mientras tanto, la comunidad educativa y los funcionarios del sector justicia se preparan para realizar actos de rechazo frente a la clínica donde se debaten entre la vida y la muerte las víctimas.

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