Por: José Roberto Cajiao Falla
Cuenta una vieja historia que
un mercader codiciaba el jardín público de la aldea para cercarlo y hacerlo
suyo. Como no podía comprarlo, dijo al pueblo: "Cortaré los árboles viejos
porque son un peligro para vuestros hijos". La gente, asustada, aceptó.
Pero mientras el hacha caía sobre la madera sana, el mercader ya tenía los
planos de su cerramiento bajo el brazo. Cuando el guardián del jardín corrió
donde el juez para denunciar el engaño, el juez miró los planos firmados, luego
miró los árboles caídos, y sentenció: "Aquí no hay ninguna apropiación,
solo leña cortada por seguridad".
Esta triste parábola es hoy la
realidad del Parque de la Valvanera. Lo que hemos llamado técnicamente
"Simulación Pública" no es otra cosa que esa vieja trampa: usar el
miedo —el supuesto riesgo de los árboles— para ocultar la privatización del
espacio. "Los labios que faltan a la verdad deshonran la justicia"
(Prov. 12:22), y aquí la verdad ha sido sacrificada para la privatización de un
bien común, de nuestro paisaje colectivo.
Nuestra lucha jurídica logró arrancar una confesión que la Alcaldía mantenía en las sombras. En medio del juicio, tuvieron que admitir que el proyecto no era un simple dibujo, sino que ya cuenta con la Resolución 544 del 27 de noviembre de 2025. ¡Ya tenían la licencia para la privatización del espacio mientras nos decían que solo cortaban por precaución! Frente a esto, conocemos de la sabiduría del Señor Juez y respetamos su investidura, pero es descorazonador ver cómo, en este caso particular, su lucidez jurídica se desvaneció. Teniendo frente a sus ojos la prueba reina de esa licencia vigente —la huella dactilar de la privatización—, concluyó que el proyecto es un "hecho incierto". Terminó validando la tala de nuestro patrimonio aceptando papeles contradictorios, como quien acepta que es de noche cuando el sol le quema la cara. Ignoró que esa licencia se tramitó sin permiso del Concejo en su competencia y violando el POT, la Ley del Bicentenario y la historia sagrada de ese lugar.
La justicia no puede
convertirse en esa red de araña que atrapa al insecto pequeño y luego hace
ínfulas en los medios, pero deja pasar al pájaro grande. La institución de
justicia, ante el caos que vivimos, es nuestra última esperanza de un mundo
menos desigual y más lleno de oportunidades. Es indignante ver un sistema
implacable con el ciudadano de a pie, encarcelando la pobreza y marginando al
humilde —que no justifico, pero que ha respondido con violencia ante su destino
aniquilado—, mientras se vuelve tímido ante los poderosos que, con una firma,
destruyen lo que es de todos. No olvidemos que Cristo en la tierra ofreció el
paraíso al ladrón arrepentido y dignidad a la mujer señalada, pero fue tajante
ante la soberbia del poderoso, advirtiendo que es más fácil que pase un camello
por el ojo de una aguja a que el poderoso entre en el Reino de los Cielos.
Sigo adelante como católico:
por los sagrados árboles, por la defensa del derecho fundamental al debido
proceso, pero también por algo trascendental: por dignidad. Porque como nos
enseñó el Maestro, quien no tuvo miedo de volcar las mesas de los mercaderes en
el templo, la verdad no se puede negociar.
Impugnamos este caso ante el
Juez del Circuito con la firmeza ética que nos recuerda San Juan XXIII en su
encíclica Pacem in Terris: la autoridad que emana del orden moral pierde su
fuerza de obligar en conciencia cuando sus preceptos contradicen la verdad y el
bien común; en tales casos, "la autoridad dejaría de ser tal y degeneraría
en abuso".
A usted, señor juez del primer
fallo, le ofrezco mil bendiciones y que el Señor Creador, ante la oscuridad
ocurrida, lo vuelva a iluminar con su luz por el bien de la legalidad.
Nota de Transparencia: Como
ciudadanos comprometidos con la verdad pública, dejamos a disposición de la
comunidad el enlace a la carpeta digital donde reposan el fallo de tutela, la
respuesta de la Alcaldía (donde confiesan la licencia) y nuestra impugnación.
Estos documentos son públicos:
https://drive.google.com/drive/folders/1bR6UL2OeSy5NyrQCRLHCiaZOFSFF6yCb?usp=sharing



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