Mas allá de las controversias que se hayan
podido generar, lo cierto es que nadie puede ignorar que el nuevo gobierno
contara con unas mayorías legislativas que le permitirán impulsar, desde los
primeros meses, buena parte de las reformas y reestructuraciones contempladas
en su programa de gobierno, Colombia Patria Milagro.
Ese
hecho deja una enseñanza que debemos trasladar a las regiones.
La
unidad nacional que le permitirá el presidente de la Espriella y a su
vicepresidente José Manuel Restrepo una holgura política para adelantar su obra
de gobierno debe tener su expresión en los departamentos y municipios. No nos
perdonarían los 380.000 huilenses que nos dieron la victoria en el Huila, que
no fuéramos capaces de lograrlo.
No
podemos continuar divididos en pequeñas parcelas políticas. Tenemos una
oportunidad que no deberíamos desperdiciar.
Si
logramos mantener unidos a Salvación Nacional, Defensores de la Patria, Centro
Democrático, Cambio Radical, partido de la U, sectores independiente del
partido Verde, del liberalismo y del partido conservador y sociedad civil que
compartimos una visión de futuro para el departamento, estaremos en
condiciones de disputar democráticamente
las próximas elecciones territoriales con posibilidades ciertas de elegir
alcaldes en los 37 municipios, mayorías en los Concejos Municipales, una
mayoría en la Asamblea Departamental y un gobernador amigo del gobierno
nacional.
Pero
la unidad necesita reglas.
Por
eso hago una invitación respetuosa y sincera a las líderesas y lideres de estas
colectividades para que designen sus compromisarios y convoquen cuanto antes,
un dialogo departamental que permita establecer las reglas de la unidad y
definir, con transparencia y equidad, la participación que corresponderá a cada
organización en la selección de candidatas y candidatos a las corporaciones
públicas y a los cargos de elección popular en todo el departamento.
Debemos
discutir mecanismos democráticos para la escogencia de los candidatos;
criterios objetivos para la conformación de listas; garantizar la
representación proporcional y territorial de las distintas fuerzas. Ningún
partido podrá absorber a los demás. Se trata de construir una coalición
política seria, democrática, capaz de ofrecerle al Huila una alternativa de
gobierno y de representación que este en armonía con el proyecto nacional que
elegimos los colombianos.
La
oposición no está dormida. Y tengamos claro lo que dice el proverbio popular:
“Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.



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