"Abelardo de la Espriella ganó la presidencia de la república sin pertenecer a ninguno de los partidos tradicionales que durante años se disputaron el poder"
Gano
con el respaldo de una enorme convergencia ciudadana; gano contra los partidos
de los NUNCA y contra el de los de SIEMPRE. Ganó porque millones de colombianos
decidimos que era hora de abrirle paso a una nueva manera de hacer política.
Por
eso vale la pena hacer esta reflexión política: ¿Tiene sentido que, antes
incluso de tomar posesión del cargo de Presidente de la República, se haya
solicitado la personería jurídica de un partido político nacido de esa
convergencia? ¿Y qué ocurre entonces con
los millones de colombianos que votamos por Abelardo de la Espriella y que no
pertenecemos al movimiento Defensores de la Patria? Nunca pensamos que los casi
13 millones de votos por de la Espriella pudiesen ser utilizados para formar un
partido. ¿Podemos decir cuantos de esos millones fueron Uribistas?, ¿cuántos de
Salvación Nacional?, ¿cuántos Liberales?, ¿cuántos Conservadores, ¿cuántos de
Cambio Radical y cuantos simplemente ciudadanos independientes que nunca han
militado en partido alguno? No lo
sabemos. Y no lo podemos saber porque el voto es secreto. Lo que sí sabemos es
que aquella victoria fue mucho más grande que cualquier partido.
En
el Huila yo fui uno de los que llamo públicamente a los uribistas a acompañar a
Abelardo de la Espriella. Muchos lo hicimos. Y haberlo hecho no nos convierte
en militantes de otro partido, ni nos hizo renunciar a nuestras convicciones.
Por el contrario: demostramos que se puede mantener la gratitud, la amistad y
la admiración por quienes han acompañado nuestra vida en los últimos 15 años y,
al mismo tiempo tomar decisiones electorales independientes cuando las
circunstancias del país lo exigen.
Creo
que eso mismo ocurrirá en el Huila. En las próximas elecciones regionales,
muchos ciudadanos no votaran por el color de una camiseta ni por la orientación
de un directorio político, votaran por las personas. Miraran sus hojas de vida.
Su trayectoria. Su honestidad. Su capacidad. Sus resultados. Y, sobre todo, sus
propuestas para sacar adelante al departamento. Invito a todos los huilenses,
sin distingos de partido político, raza, religión, condición social o de
pensamiento ideológico, a que nos demos la oportunidad de construir un nuevo
Huila, Digno y Productivo.
Que
pongamos al Huila por encima de los partidos. Que nos encontremos alrededor de
un propósito común. Por mi parte he
tomado la decisión de continuar con mi aspiración a la Gobernación del Huila de
manera independiente mediante la inscripción por firmas, colocando al servicio
de los huilenses mi experiencia, mi trayectoria y mi hoja de servicios a la
Nación y al Departamento, porque quiero ser el gobernador de todos los
huilenses. De los de la derecha, de los de la izquierda y de los del Centro. De
los creyentes y de quienes no profesan ninguna religión, por que el Huila
necesita un gobierno para progresar y que trabaje por el bienestar de todos.
Quiero pedirles una oportunidad para el Huila.



No hay comentarios:
Publicar un comentario