Angie Rodríguez y el presidente Gustavo Petro.
Quienes creemos en un cambio
serio, responsable y firme para Colombia debemos actuar con inteligencia
política y con sentido de prioridad. Los amigos de la candidatura de Abelardo
de la Espriella, entre quienes me incluyo, no podemos seguir gastando “pólvora
en gallinazos”. No vale la pena desperdiciar esfuerzos en aquello que esta
moral y políticamente derrotado.
El gobierno de Gustavo Petro se
ha convertido en una sucesión interminable de escándalos, improvisaciones,
contradicciones y episodios de corrupción que brotan por todos los rincones del
poder. Cada semana aparece una nueva vergüenza nacional que confirma lo que
millones de colombianos ya sienten en carne propia: ¡Este experimento de
gobierno fracaso! De ahí que seguir
dedicando todas nuestras energías a señalar lo evidente puede convertirse en
una trampa política. ¿O Uds. creen que la última comedia que protagonizó la
exdirectora del Dapre Angie Rodríguez es algo serio? Lo que busca la señora es
cumplir con el papel de denunciar tantos actos aberrantes, sin aportar pruebas,
de tal manera que ningún caso pueda ser investigado, pero si logra mantener en
el primer plano de la discusión pública a Petro y a sus 40 ladrones.
A Petro a estas alturas le
podemos decir de todo, y eso le resbala, pero lo utiliza para victimizarse y
mantenerse vigente en el debate público. Y la oposición se distrae en asuntos
que no le dan ninguna ventaja política. Uds creen que el ciudadano del común
necesita más pruebas del desgobierno?: lo vivimos cuando salimos de la casa y
sentimos miedo, cuando llega al mercado y no le alcanza el dinero, cuando busca
empleo y no lo encuentra, cuando vemos como la autoridad recula frente a los
violentos, cuando se evidencia que en Colombia hay 6,9 millones de personas que
tiene hambre, que el cuento de la nevera llena es una mentira, que Colombia no
es una potencia mundial de la vida, sino del hambre y de la muerte, en donde
casi 7 millones de ciudadanos se levantan todos los dias sin saber si van a
comer o no y se acuestan en la noche, con apenas una agua de panela?.
Por eso lo importante a partir de
hoy no es seguir describiendo el naufragio de un pais, sino construir una ruta
de salvación. Y ese camino pasa por fortalecer la candidatura de Abelardo de la
Espriella, quien ofrece autoridad, seguridad, recuperación económica y respeto
por las instituciones. Pasa por consolidar el liderazgo de Abelardo de la
Espriella que representa para millones de colombianos una esperanza frente al
caos.
En el gobierno de Gustavo Petro
pasamos de la promesa política a la miseria cotidiana. Por eso el verdadero
debate electoral no debe girar alrededor de los escándalos mediáticos del
gobierno, sino alrededor de quien tiene la capacidad de reconstruir al país. No
más distracciones, no más desgaste inútil. No más pólvora en gallinazos. La
meta es ganar en primera vuelta. Así lo veo yo: El proyecto del Tigre ha
cuajado, tiene cuerpo y pueblo. Hagamos posible la victoria.



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