La ocupación en la red pública y privada alcanza el 90%, obligando a la suspensión de cirugías no prioritarias y restringiendo la recepción de pacientes de departamentos vecinos.
Desde el pasado 27 de enero,
el departamento del Huila enfrenta una de sus crisis asistenciales más agudas
de los últimos tiempos. La Secretaría de Salud Departamental ratificó que la alerta
roja hospitalaria continúa vigente, ante una demanda que ha desbordado los
servicios de urgencias, hospitalización y Unidades de Cuidados Intensivos
(UCI).
De acuerdo con el reporte
oficial, el promedio general de ocupación en todo el departamento se sitúa en
un 90%. Sin embargo, el panorama más crítico se vive en las salas de urgencias,
donde la afluencia de pacientes ha superado oficialmente la capacidad instalada
de las instituciones prestadoras de servicios.
El secretario de Salud del
Huila, César Roa, explicó que el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias
(CRUE) mantiene un monitoreo minuto a minuto. La situación ha escalado a
instancias nacionales, motivando reuniones de urgencia con la Superintendencia
Nacional de Salud y el Ministerio de Salud para coordinar planes de
contingencia.
La congestión actual no
responde a una sola causa, sino a una convergencia de eventos que han llevado
al sistema al borde del colapso:
Presión Regional: El Huila
está absorbiendo la crisis de los departamentos de Putumayo y Caquetá. El
incremento de remisiones desde estas zonas, cuyos sistemas de salud también
flaquean, ha saturado las UCI neivanas.
Brote Pediátrico: Un aumento
inusual de enfermedades respiratorias agudas en menores de edad mantiene las
áreas de pediatría con ocupación máxima.
Siniestralidad y Clima:
Durante la reciente Semana Santa se atendieron 30 emergencias por la temporada
invernal (incluyendo lesionados por caída de árboles en Gigante) y un repunte
considerable de heridos en accidentes de tránsito.
Patologías Crónicas: La
llegada constante de pacientes con enfermedades de base que requieren atención
inmediata suma presión a un personal médico ya agotado.
La declaratoria de alerta roja
no es solo una advertencia, sino un protocolo de acción inmediata que implica:
Restricción de remisiones: Se
limita la recepción de pacientes provenientes de otros departamentos para
priorizar la red local.
Aplazamiento de
procedimientos: Quedan suspendidas las cirugías y tratamientos que no sean de
carácter vital o prioritario, con el fin de liberar camas de hospitalización.
Priorización de TRIAGE: Se
hace un llamado a la comunidad para utilizar los servicios de urgencias de
manera responsable, permitiendo que la red se enfoque en los casos de riesgo
inminente de muerte.
"Estamos evaluando nuevas
acciones diariamente para disminuir la congestión. La prioridad es garantizar
que quien llegue en estado crítico encuentre una cama disponible",
puntualizó la Secretaría de Salud.
Por ahora, el sistema de salud
del Huila permanece en vilo, esperando que las medidas de restricción y la
estabilización de los brotes respiratorios permitan un respiro a una red que
trabaja a máxima marcha.


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