Por: Julio Bahamon
El reciente audio de Enrique Peñalosa, en el que de manera burda intenta hacerle daño políticamente a Abelardo de la Espriella, revive un episodio ya suficientemente debatido por la opinión pública y, sobre todo, resuelto por las instancias judiciales correspondientes. Si lo que Enrique Peñalosa pretendió fue dejar dudas nuevamente con la idea de que el Dr. Abelardo de la Espriella era socio de David Murcia Guzman y directo responsable del escandalo de DMG Grupo Holding, una de las mayores estafas financieras en la historia reciente del pais, se equivocó horriblemente. Cuando lo que se conoce es que se tuvo una relación profesional o jurídica en determinado momento, y otra muy distinta ser autor, cómplice o beneficiario de un delito. Eso nunca ocurrió. Recordemos que cuando DMG se convirtió en fenómeno nacional, miles de colombianos acudieron voluntariamente atraídos por la promesa de rentabilidades absurdamente altas, del 200% y hasta el 300% en pocos dias; no hubo coerción; hubo ambición y muchos cayeron en la trampa, pero además, hubo una evidente falla institucional de los organismos como la Superintendencia de Sociedades y la Comercial, que permitieron que semejante esquema de captación ilegal de dineros del publico creciera demasiado tiempo sin que intervinieran.
Pretender hoy convertir al Dr Abelardo en “chivo expiatorio” y presentarlo como símbolo de esa estafa resulta una injusticia política inaceptable. Los Tribunales ya se pronunciaron, y las decisiones judiciales fueron claras al no atribuirle responsabilidad penal alguna. En un Estado de Derecho, las sentencias deben respetarse, no reinterpretarse al vaivén de las conveniencias electorales. Cabe preguntar: ¿que busca el Dr Peñalosa con este refrito? ¿A quién beneficia reabrir heridas que la justicia ya cerro? ¿Lo que se pretende es debilitar a un competidor dentro del mismo espectro político?
A los amigos de la candidatura de Abelardo de la Espriella no nos preocupa los ataques, ya nos estamos acostumbrando a eso. Lo que molesta, es la falta de visión en la estrategia de los malquerientes del Tigre de la Espriella, que no han entendido que sí, eventualmente Paloma llega a la segunda vuelta, lo ha dicho con generosidad el Dr de la Espriella, los millones de sus seguidores acudiríamos a apoyarla para derrotar al candidato del petrismo, a pesar de que el frívolo compañero de formula de Paloma ha expresado de que, si el que pasa a la segunda vuelta es Abelardo, como en efecto pasara, el Dr Oviedo y sus amigos que lo inflaron no lo acompañarían. ¿Qué opinión le merece a Paloma esta afirmación?
Cordura, señores. Sensatez. Sentido común. Mas de dos dedos de frente, ¿será mucho pedirles? y mucha responsabilidad. Después de la primera vuelta hay que reconstruir mayorías, tender puentes y sumar voluntades para derrotar a Iván Cepeda y a quienes representan la continuidad del fracaso actual. Coraje Dr Peñalosa, primero esta Colombia y después las candidaturas.



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