Autoridades hacen acompañamiento ante la denuncia de las comunidades.
Mientras que el municipio de Guadalupe las autoridades desmienten la autenticidad de panfletos amenazantes y extorsivos, en Suaza la Comunidad denuncia que las disidencias siguen presentes en el sector ejerciendo control territorial, constriñendo a la comunidad y cobrando extorsiones.
REDACCIÓN JUDICIAL
La
presencia de panfletos amenazantes en la vereda La Planta, jurisdicción del
municipio de Guadalupe, encendió las alarmas entre los habitantes de este
sector rural del centro del Huila. Ante la preocupación generada, unidades de
la Policía Nacional se desplazaron hasta la zona para verificar la situación y
brindar acompañamiento a la comunidad.
Durante
la visita, las autoridades confirmaron que los documentos que circularon son
falsos y, al parecer, tendrían origen en centros carcelarios. En ese sentido,
hicieron un llamado a la calma y pidieron a los habitantes no dejarse intimidar
por este tipo de mensajes, reiterando que no existe una amenaza real asociada a
dichos panfletos.
“La
invitación es a continuar con las actividades cotidianas con total normalidad.
Estamos garantizando los derechos fundamentales como el trabajo y la
educación”, indicaron voceros de la institución, quienes además reforzaron los
canales de denuncia para reportar cualquier situación sospechosa.
Disidencias
en la zona
No
obstante, en municipios vecinos persisten las preocupaciones por la seguridad.
Habitantes del sector de Gallardo, en el municipio de Suaza, han denunciado la
presunta presencia de una cuadrilla guerrillera que estaría ejerciendo presión
sobre la población civil mediante cobros extorsivos.
Según
testimonios de la comunidad, los supuestos integrantes del grupo armado
exigirían pagos por cada hectárea de café cultivada, por cabeza de ganado e
incluso por jornadas laborales. Asimismo, se habría impuesto el cobro a
miembros de juntas de acción comunal para la expedición de carnés que, según
los denunciantes, serían necesarios para poder transitar sin ser retenidos por
milicianos o disidentes.
De
acuerdo con estas versiones, el recaudo de dinero estaría siendo coordinado por
el presidente de la Junta de Acción Comunal, quien presuntamente entregaría los
recursos al jefe de finanzas del grupo ilegal que delinque en la zona.
Estos
hechos se suman a antecedentes recientes de presencia de estructuras armadas
ilegales en el área. En abril de 2025, tropas del Ejército Nacional abatieron a
Jhon Medina, alias “Tornillo”, señalado cabecilla de finanzas del frente
“Rodrigo Cadete”, perteneciente a las disidencias de las FARC bajo el mando de
alias “Calarcá”.
La
operación militar se desarrolló en las veredas San Pablo y Macal, en zona
limítrofe del corregimiento de Gallardo, y fue liderada por el Batallón de
Infantería N.º 27 Magdalena de la Novena Brigada. En el mismo operativo fueron
capturados otros cuatro presuntos integrantes de este grupo armado residual.
Alias
“Tornillo” contaba con una trayectoria criminal de más de 13 años, durante los
cuales habría estado involucrado en delitos como extorsión, homicidio y
reclutamiento ilícito en los departamentos del Huila y Caquetá.
Las
autoridades señalaron que este resultado operacional fue posible gracias a
denuncias de la ciudadanía sobre la presencia y patrullajes de grupos armados
en la región, e insistieron en la importancia de mantener la colaboración con
la Fuerza Pública para contrarrestar cualquier intento de intimidación o acción
delictiva.


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