En total, los uniformados del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 5 del Ejército Nacional despejaron cerca de 200.000 metros cuadrados y destruyeron 17 minas antipersonal, dos municiones sin explosionar y un artefacto explosivo improvisado.
REDACCIÓN REGIONAL
Un importante avance en materia de seguridad y recuperación del territorio se logró en este municipio huilense, tras la declaración de la primera zona libre de sospecha de minas antipersonal, luego de la intervención de 27 sectores por parte del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 5 del Ejército Nacional.
Las labores, realizadas mediante técnicas de desminado manual, permitieron la descontaminación de veredas como Naranjales, Filo Seco, Venadito y Los Laureles, entre otras. En total, los uniformados despejaron cerca de 200.000 metros cuadrados y destruyeron 17 minas antipersonal, dos municiones sin explosionar y un artefacto explosivo improvisado. Uno de los puntos más críticos fue la vereda Los Laureles, donde se concentraba el mayor nivel de riesgo.
Además, los equipos avanzaron en estudios en zonas cercanas al Desierto de la Tatacoa, enfrentando condiciones extremas con temperaturas que superaron los 40 grados centígrados, lo que evidenció la complejidad de la operación.
El impacto de estas acciones trasciende lo militar. Más de 5.000 habitantes han sido capacitados en prevención del riesgo, en un municipio que registra 37 víctimas por minas antipersonal, según datos oficiales.
No obstante, persisten retos en sectores como Rioblanco y La Libertad, donde aún quedan áreas por intervenir. Las autoridades locales han solicitado la continuidad de estas labores para lograr la liberación total del territorio y fomentar el desarrollo productivo.
Este avance representa un paso clave hacia la consolidación de la paz, la reactivación económica y la tranquilidad de comunidades que durante años vivieron bajo la amenaza de estos artefactos.


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