Fueron destruidas al menos 12 dragas utilizadas en actividades ilícitas que generan graves impactos ambientales en la Amazonía colombiana.
En
una contundente ofensiva contra la minería ilegal, el Ejército Nacional logró
en las últimas horas la destrucción de maquinaria empleada para la extracción
ilícita de oro en los departamentos de Amazonas y Putumayo. Las operaciones,
desarrolladas en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, representan un
duro golpe a las finanzas del grupo armado ilegal conocido como Comandos de
Frontera.
Según
información oficial, fueron destruidas al menos 12 dragas utilizadas en
actividades ilícitas que generan graves impactos ambientales en la Amazonía
colombiana. Estas estructuras, clave para la explotación ilegal de yacimientos,
eran empleadas para fortalecer las economías criminales de organizaciones
armadas residuales.
En
el departamento del Amazonas, específicamente sobre el río Cotuhé en el sector
de Tarapacá, tropas de la Vigésima Sexta Brigada, en coordinación con
diferentes unidades militares y con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana
y la Armada Nacional, ubicaron y destruyeron 14 unidades de producción minera
ilegal. Durante la operación fueron inutilizadas nueve dragas tipo caperuza,
plantas eléctricas, motores, grandes cantidades de combustible y otros equipos
utilizados en la extracción de oro. Además, las autoridades incautaron 28
gramos de oro y un arma de fuego.
De
acuerdo con inteligencia militar, estas estructuras eran operadas por el grupo
armado organizado residual Estructura Comandos de Frontera. La intervención
permitió afectar una de sus principales fuentes de financiamiento ilegal, con
pérdidas estimadas cercanas a los 1.600 millones de dólares, y evitó ingresos
mensuales de aproximadamente 4,1 millones de dólares derivados de la extracción
ilícita de oro.
Por
otra parte, en zona rural del municipio de Puerto Guzmán, en Putumayo, se
desarrolló una operación aerotransportada liderada por el Batallón de
Ingenieros de Combate n.° 27. En esta acción fueron destruidos un dragón
brasileño, tres dragas tipo buzo y maquinaria especializada para minería a
cielo abierto. También se inutilizaron clasificadoras, plantas eléctricas,
motores y otros insumos.
El
impacto económico de esta operación supera los 2.046 millones de pesos,
correspondientes al valor de la maquinaria destruida. Asimismo, se afectaron
significativamente las finanzas del grupo ilegal, teniendo en cuenta que esta
actividad generaba cerca de 6.750 millones de pesos mensuales producto de la
extracción de oro.
En
conjunto, las operaciones en Amazonas y Putumayo representan un golpe
estratégico contra las economías ilícitas, debilitando las capacidades
logísticas y criminales de esta estructura armada.
Además
del impacto en la seguridad, las acciones militares contribuyen a la protección
ambiental. La minería ilegal provoca graves daños como la contaminación de
fuentes hídricas, la degradación del suelo y la alteración de ecosistemas. Las
autoridades estiman que la recuperación de las zonas afectadas podría tardar
más de una década, dependiendo de las medidas de restauración que se
implementen.
Con estas operaciones, el Ejército reafirma su compromiso en la lucha contra los delitos ambientales y el debilitamiento de las estructuras criminales que operan en la Amazonía colombiana.


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