Por: Julio Bahamon
La verdadera disputa es por el alma de la Nación. Esta será la última columna que escribiré en los días previos a las elecciones presenciales del 31 de mayo. Espero que nos sirva de reflexión para poder entender en que consiste realmente el debate político, que algunos intentan reducir a una vieja confrontación ideológica entre izquierda y derecha.
La entrada de Abelardo de la Espriella y de su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, bajo la consigna de “Colombia Patria Milagro”, se hizo precisamente para desmontar esa narrativa reduccionista y para trasladar el debate hacia un terreno más profundo: la defensa de los principios fundacionales de la República, el orden institucional, la libertad económica, la autoridad legítima del Estado y la reconstrucción moral de la nación. No se trata de una candidatura conservadora enfrentada a una progresista. La discusión va más allá de lo que el común de la gente piensa. Es más estructural: ¿qué tipo de país queremos ser? ¿Una nación cohesionada alrededor de valores comunes o una sociedad fragmentada donde todo principio histórico termina minimizado por la lucha ideológica?
La tesis central que vienen explicando Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo es que nuestro país atraviesa una crisis que no es únicamente económica o de seguridad, sino esencialmente una crisis de confianza. Y Cuando se pierde la confianza en algo, o en alguien, se pierde todo.
En ese sentido hemos perdido la confianza en quienes vienen manejando los destinos de la república y hemos perdido el rumbo institucional y moral que son los faros que han sostenido la convivencia republicana. Lo que está en juego, compatriotas, según esta visión, es la interpretación misma de Colombia. La propuesta de “Colombia Patria Milagro” intenta rescatar esa idea de Nación cimentada sobre varios pilares fundamentales:
1.- La autoridad legitima del Estado. Para Abelardo de la Espriella, el Estado no puede ser un espectador impotente frente al crimen organizado, el narcotráfico o la violencia política. Parte de una premisa contundente: sin autoridad no existe libertad.
2.- La defensa de la libertad económica. La presencia de José Manuel Restrepo en la formula vicepresidencial tiene un enorme significado político y técnico. Su trayectoria y experiencia académica y ministerial aporta una visión centrada en la estabilidad macroeconómica del pais, Le da confianza al inversionista.
3.- La nación como comunidad: es quizás uno de los aspectos mas interesantes del planteamiento de “Colombia Patria Milagro” es su insistencia en rescatar la idea de Patria. Cuando ellos hablan de defender la nación., no se refiere solo al territorio, sino también a la preservación de los valores esenciales: la familia, la cultura, el respeto por la ley, la dignidad de las Fuerzas Armadas, la propiedad privada y la unidad nacional.
4.- La recuperación de la confianza. Confianza para invertir, confianza para producir, confianza para educar a los hijos, confianza para caminar por las regiones. Confianza en que el Estado no premiara al criminal por encima del ciudadano honesto.
Es precisamente esa la
discusión de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo a la cual invitan
a millones de colombianos para construir el proyecto de “Colombia Patria Milagro”.
Metámonos en el cuento y votemos masivamente para elegirlos en primera vuelta,
sin concesiones al continuismo de Petro con su alter ego Iván Cepeda.



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