Geraldine Velásquez, murió de multiples impactos con arma de fuego a las 00:00 horas de ayer 11 de mayo. El crimen se encuentra en investigación por parte de la Fiscalía y control interno de la Policía.
Lo que debía ser una jornada de celebración familiar terminó en tragedia en el municipio de El Doncello Caquetá. La comunidad se encuentra consternada tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Geraldine Velásquez, una joven reconocida en la localidad, quien fue asesinada con impactos de arma de fuego dentro de su propia vivienda.
De acuerdo con los reportes de las autoridades y
testimonios de residentes del sector, el suceso tuvo lugar hacia la medianoche
del domingo 10 de mayo, en plena conmemoración del Día de las Madres. Vecinos
de la víctima manifestaron haber escuchado una fuerte discusión, acompañada de
gritos y golpes, que provenían del apartamento de la joven.
No fue sino hasta la madrugada del lunes 11 de mayo
cuando se confirmó la noticia: Velásquez yacía sin vida con múltiples heridas
de bala. Al lugar arribaron unidades de criminalística para realizar el
levantamiento del cuerpo y recolectar material probatorio.
El principal sospechoso: un Policía, su compañero sentimental.
La investigación ha tomado un giro delicado al señalarse
como principal sospechoso a la pareja sentimental de la víctima. Se trata de un
patrullero activo de la Policía Nacional, adscrito a la estación de El
Doncello.
"La joven sostenía una relación con el uniformado y, según las primeras versiones, él estuvo en el lugar antes de que se hallara el cuerpo", indicaron familiares de Geraldine.
Hasta el momento, la institución no ha emitido un comunicado oficial detallando la situación jurídica del agente, aunque se confirmó que las autoridades judiciales ya adelantan las pesquisas para determinar si el arma utilizada corresponde a la dotación oficial.
Geraldine Velásquez era una figura conocida y apreciada en el municipio, donde se desempeñaba como empleada en una joyería local. Sus amigos y familiares la describen como una mujer trabajadora y alegre, cuya vida fue truncada en un presunto hecho de violencia de género.
Este lamentable episodio se suma a las alarmantes cifras de violencia contra la mujer en el departamento del Caquetá, reactivando el llamado de las organizaciones sociales para que se aplique con rigor la Ley Rosa Elvira Celis y no haya impunidad, especialmente cuando el presunto agresor es un miembro de la fuerza pública.


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