La Corporación Autónoma
Regional del Alto Magdalena (CAM) emitió una alerta preventiva en el
departamento del Huila ante la posible ocurrencia del Fenómeno de El Niño
durante el segundo semestre de 2026, un evento climático que podría traer
consigo impactos significativos en materia ambiental, económica y sanitaria.
El pronunciamiento se
fundamenta en el Boletín No. 003 del 26 de marzo de 2026 del IDEAM, el cual, con base en reportes de la NOAA, advierte una probabilidad del 62% de que
se desarrollen condiciones asociadas a este fenómeno entre los meses de junio y
agosto, con posibilidad de prolongarse hasta finales de año.
Según explicó Sergio Andrés
Ortiz, profesional de apoyo de la CAM, este escenario podría coincidir con la
segunda temporada de menos lluvias en la región, que inicia a mediados de
junio, lo que incrementaría el déficit hídrico, elevaría las temperaturas y
aumentaría el riesgo de incendios forestales en el territorio huilense.
Los pronósticos no son
alentadores. De materializarse El Niño, el departamento podría enfrentar
sequías intensas, mayor ocurrencia de incendios de cobertura vegetal y
afectaciones a la biodiversidad.
En el plano económico,
sectores clave como la agricultura, la ganadería, la piscicultura y la
generación de energía hidroeléctrica serían los más vulnerables. Este último
dependería directamente de los niveles de los embalses de El Quimbo y Betania,
cuya disminución podría impactar la producción energética.
Riesgos para la salud pública
La alerta también contempla
posibles efectos en la salud de la población. La disminución en la
disponibilidad de agua podría incentivar su almacenamiento en condiciones
inadecuadas, favoreciendo la proliferación de mosquitos transmisores de
enfermedades como dengue, zika, chikunguña y malaria.
Asimismo, se prevé un
incremento en enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias y casos de
deshidratación, asociados a las altas temperaturas.
La CAM hizo un llamado a los
Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD) para activar y
actualizar sus planes de contingencia, especialmente aquellos relacionados con
la atención de incendios forestales. De igual forma, instó a las alcaldías a
garantizar convenios operativos con los cuerpos de bomberos.
Para el sector agropecuario,
se recomienda optimizar el uso del agua, ajustar las áreas de siembra y evitar
las quemas agrícolas. En particular, los sectores cafetero y cacaotero deben
implementar coberturas vegetales, utilizar hidrorretenedores y abstenerse de
nuevas siembras sin disponibilidad hídrica.
En la ganadería, se sugiere
planificar la rotación de potreros, asegurar fuentes de agua y conservar
forraje mediante henificación o ensilaje. En piscicultura, es clave revisar las
densidades de siembra y fortalecer los planes de contingencia ante posibles
mortandades de peces.
El sector energético deberá
mantener un monitoreo constante de los niveles de los embalses y de las
condiciones climáticas, mientras que el sector salud está llamado a reforzar la
vigilancia epidemiológica y el control de la calidad del agua.
Prevención, la clave
Finalmente, la CAM reiteró la
importancia de la preparación anticipada. Aunque actualmente el departamento
atraviesa la primera temporada de lluvias, la entidad insiste en que es
fundamental adoptar medidas desde ahora.
“El Fenómeno de El Niño puede
presentarse y el Huila debe estar preparado. La prevención es tarea de todos”,
concluyó Ortiz, destacando que la planificación temprana será determinante para
mitigar los impactos ambientales, sociales y económicos en la región.


No hay comentarios:
Publicar un comentario