Más de una década de monitoreo
participativo entre la CAM y las comunidades locales ha permitido registrar 875
especies silvestres, consolidando a la región como un pilar de la biodiversidad
nacional.
REDACCIÓN
HUILA
En el marco del Día
Internacional de la Biodiversidad, la Corporación Autónoma Regional del Alto
Magdalena (CAM) reveló una cifra contundente que reitera el valor estratégico
de la región: el 41% de las aves que existen en Colombia y el 30% de los mamíferos
del país habitan en el departamento del Huila. Este balance es el resultado de
más de una década de monitoreo participativo y articulado entre la autoridad
ambiental, organizaciones ecológicas y las comunidades locales.
Desde el año 2012, un tejido
humano compuesto por científicos y campesinos ha recorrido incansablemente
bosques, montañas y corredores biológicos. Gracias a esta alianza, hoy se tiene
constancia científica de 875 especies silvestres en el departamento, entre las
que se cuentan mamíferos, anfibios, reptiles, peces y aves.
Ángela Fajardo, profesional de
apoyo de Biodiversidad de la CAM, destacó el rol de los habitantes rurales en
este hito: “Estos registros, además de ser un símbolo del potencial biológico
del Huila, demuestran el compromiso de las comunidades, ya que ellas han
capturado evidencia de especies en sus hábitats naturales, aportando
información clave para la investigación, la conservación y la toma de
decisiones ambientales”.
La extraordinaria riqueza del
Huila no es casualidad. Su ubicación estratégica, justo en la intersección
entre la cordillera de los Andes, la Amazonia y el valle del río Magdalena,
convierte al departamento en un ecosistema de transición ideal para albergar
fauna silvestre.
Sin embargo, el informe
también enciende alarmas para la conservación: del total de especies
registradas por medio de avistamientos directos y cámaras trampa, 90 se
encuentran actualmente en alguna categoría de amenaza. Por ello, cada imagen
lograda en la espesura del bosque es vista por los expertos como un triunfo
científico y una alerta sobre la urgencia de blindar estos territorios.
Para la CAM, el éxito de la
protección ambiental radica en derribar la brecha entre la ciencia y el
ciudadano de a pie. Bajo la premisa de que "es importante conocer lo que
se quiere conservar", la corporación adelanta robustos procesos de educación
y sensibilización ambiental para que las comunidades, tanto urbanas como
rurales, se apropien de su entorno natural.
La biodiversidad del Huila ha dejado de ser un dato abstracto para convertirse en un patrimonio colectivo tangible. Estos doce años de monitoreo demuestran que los ecosistemas huilenses no son solo paisajes, sino refugios vitales y zonas de resiliencia ecológica que el país no se puede permitir perder. El desafío ahora es garantizar que el conocimiento acumulado se traduzca en políticas públicas y acciones civiles permanentes para asegurar la supervivencia de la fauna que comparte este territorio.


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