El fenómeno de El Niño amenaza con registrar una intensidad entre fuerte y muy fuerte, provocando un severo incremento en el riesgo de incendios de cobertura vegetal,
La CAM prohibió formalmente el uso del fuego para la preparación de terrenos agrícolas en el Huila. Quienes infrinjan la norma enfrentarán multas millonarias y procesos penales ante la Fiscalía General de la Nación.
Redacción Regional
Ante la alta probabilidad de
que el fenómeno de El Niño se consolide con fuerza en el territorio nacional,
la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) tomó una medida
radical para blindar al departamento de los incendios forestales. A través de
la Resolución 1485 de 2026, la máxima autoridad ambiental del Huila decretó la
prohibición total de cualquier tipo de quema abierta en los 37 municipios de la
región. La restricción, que incluye actividades agrícolas tradicionales, entra
en vigencia de manera inmediata y se extenderá hasta que las condiciones
climáticas se normalicen.
La drástica decisión
institucional responde a los preocupantes pronósticos del Instituto de
Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Según el boletín
técnico No. 212 de la entidad, el fenómeno de El Niño amenaza con registrar una
intensidad entre fuerte y muy fuerte, provocando un severo incremento en el
riesgo de incendios de cobertura vegetal, una notable disminución de la humedad
y críticas presiones sobre la disponibilidad del recurso hídrico en la región.
A este panorama se suma que el
déficit de precipitaciones proyectado coincide con el inicio de la temporada
seca habitual en el Huila, programada para mediados de este mes de junio.
Un riesgo inminente del 96%
"Esta decisión ha sido adoptada por la CAM en atención a la probabilidad
del fenómeno de El Niño. De acuerdo con el último boletín emitido por el IDEAM
del 22 de mayo, ya tenemos una probabilidad del 82% de consolidación del
fenómeno, esperando a finales de año una consolidación del 96%", advirtió
Osiris Peralta, profesional forestal de la CAM.
La medida impuesta es de
espectro amplio: prohíbe taxativamente las quemas agrícolas, la preparación de
terrenos mediante fuego, la eliminación de residuos vegetales y cualquier otra
actividad productiva que implique el uso de llamas, incluso bajo la modalidad
de "quemas controladas". Asimismo, la corporación confirmó que
durante el tiempo que rija la norma no se otorgará ningún tipo de permiso de
emisiones atmosféricas relacionado con quemas abiertas.
Choque cultural y económico
Desde el componente social, la autoridad ambiental reconoce el impacto que esto
genera en las dinámicas rurales del departamento, pero prioriza el bienestar
colectivo. "Sabemos que la quema es una actividad cultural que se viene
haciendo sobre todo en el sector campesino y en el sector indígena. Sin
embargo, con esta resolución lo que queremos es prevenir que se hagan estas
quemas agrícolas y evitar afectaciones no solamente a la biodiversidad sino
también a la economía de la región", puntualizó la funcionaria Peralta.
De acuerdo con las
proyecciones meteorológicas, el punto más crítico de esta temporada de sequía
extrema se presentará hacia el cierre de 2026 y se prolongará durante todo el
primer semestre de 2027. Por ende, la restricción solo se levantará cuando el IDEAM
certifique oficialmente la finalización del fenómeno.
Sanciones y multas drásticas
Quienes violen la normativa se exponen a severas consecuencias socioeconómicas
y judiciales. El incumplimiento de la Resolución 1485 dará inicio a procesos
sancionatorios ambientales de tipo administrativo, que incluyen millonarias
multas económicas y la obligación de ejecutar acciones de restauración
ecológica. No obstante, el castigo podría ser mayor: "La Fiscalía también
puede intervenir dependiendo del daño ambiental que se genere con esos
incendios forestales", enfatizó la profesional de la CAM.
Por tal motivo, el documento
vincula formalmente a los alcaldes municipales, los consejos de gestión del
riesgo, cuerpos de bomberos, la Policía y el Ejército Nacional para activar e
intensificar los planes de contingencia, prevención y control. De igual forma,
se hizo un llamado urgente a la ciudadanía para evitar fogatas, el uso de
pólvora y el abandono de residuos como vidrios o colillas de cigarrillo en
zonas verdes.
La radiografía de la tragedia:
Histórico de emergencias Para dimensionar la gravedad de la amenaza, la CAM
entregó un balance histórico del impacto de las llamas en el suelo huilense
durante el último quinquenio:
2021: 121 incendios con 1.556
hectáreas devastadas.
2022: 105 eventos con 905
hectáreas afectadas.
2023: 471 emergencias que
destruyeron 14.077 hectáreas.
2024: El año más crítico con
661 incendios e incineración de 19.491 hectáreas.
2025: 149 siniestros con 1.699
hectáreas damnificadas.
En lo que va de 2026: Ya se
reportan 16 incendios forestales que han arrasado con más de 181 hectáreas de
cobertura vegetal en el departamento, una cifra que preocupa a las autoridades
considerando que la temporada crítica apenas comienza.
La prohibición total de quemas se establece así como la última línea de defensa del Huila para salvaguardar sus ecosistemas estratégicos, sus fuentes de agua y la estabilidad productiva de sus municipios. La efectividad de la norma no dependerá únicamente de la rigurosidad de los controles de las autoridades, sino de la conciencia ciudadana y la responsabilidad de los sectores agrícolas frente a una de las amenazas climáticas más severas de los últimos años.


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