En la columna anterior analizamos los primeros tres
pilares del programa de gobierno que el candidato y próximo presidente de los
colombianos Dr. Abelardo de la Espriella le ha presentado al país. Hoy vamos a
tratar otros capítulos o pilares como el los llama:
4.- Corrupción. - “El enemigo interno: la corrupción no
se combate con espectáculo”. Pocas iniciativas generan tanto consenso como la
lucha contra la corrupción y pocas han sido tan instrumentalizadas. La
propuesta del candidato y próximo presidente es crear un “bloque de búsqueda”
contra corruptos, iniciativa que le ha dado una gran fuerza simbólica. Nos
recuerda una época en que el Estado decidió enfrentar sin miedo a sus enemigos.
Fue en el Gobierno de Virgilio Barco Vargas. El enemigo identificado era el
narcotráfico fácilmente identificable. Ahora, y en demasía en este gobierno la
corrupción en Colombia se convirtió en un sistema.
No solo se capturarán a los funcionarios y ciudadanos que
participen en actos de corrupción, sino de desmontar redes políticas, develar
los incentivos clientelistas y las estructuras de contratación diseñadas para
el saqueo. Esos tentáculos corruptos hicieron metástasis en los departamentos
y, muchos de ellos han tenido que soportar a familias mafiosas que, desde hace
no menos de dos décadas, se dedicaron a robarse los pocos recursos que les
llegan a las regiones. Se necesitan
reformas profundas para evitar el riesgo de convertir la lucha anticorrupción
en un show mediático. Capturar a los ladrones, y hacer posible que devuelvan
los dineros robados al tesoro público. Los ladrones quedaran inhabilitados de
por vida para contratar o para tener negocios con el Estado, los departamentos
y los municipios.
5.- Política exterior. - “Volver a occidente: Claridad
estratégica”. En contraste con el gobierno de Gustavo Petro, Abelardo de la
Espriella propone una política exterior clara: alineamiento con los Estados
Unidos y con Israel y confrontación abierta con regímenes totalitarios. Eso
tiene sentido pues elimina la confusión y Colombia volvería a ubicarse en una
posición democrática pro - occidental. En las relaciones internacionales
existen afinidades ideológicas e intereses estratégicos. Comercio, seguridad regional,
energía y migración que además de requerir posiciones firmes también exigen
inteligencia diplomática.
6.- Institucionalidad. - “El poder y sus límites: la
prueba definitiva”. La casi totalidad de los candidatos prometen respetar las
instituciones. Petro juro el día de su posesión que no convocaría una asamblea
nacional constituyente y, al cabo de un año se encargó de polarizar al país con
esa fallida iniciativa. Abelardo de la Espriella ha enviado un mensaje
tranquilizador: no reformar la Constitución, no buscar reelección, respetar la
justicia, demostrando que la política no se mide por promesas, sino por
carácter. Y el carácter del candidato ha sido históricamente confrontacional.
La verdadera prueba será ganar la presidencia y ejercerla con límites. Todo
nuestro apoyo.



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