La
escena bíblica de Pedro en el Huerto de los Olivos, Evangelio de Mateo
(26:51-52) retrata con exactitud el momento crítico político que vive hoy
Colombia. Jesús le dijo a Pedro cuando estaba siendo aprehendido, que
desenvaino su espada y con ella le cortó una oreja a uno de los amigos de
Judas: “¿Mira Pedro como estamos, y tu cortando orejas?”. “guarda tu
espada”. Con ello le hizo una
advertencia contra la torpeza estratégica.
Hoy,
una parte de la oposición colombiana parece atrapada en ese mismo error. Las
dos candidaturas de la derecha, de la Espriella y Paloma, aunque la candidata
del Centro Democrático ha permitido que algunos amigos de Juan Manuel Santos se
metieran al “rancho Uribista”, no hayan logrado sintonizar sus discursos con el
grueso de la ciudadanía. Lo dice, en un estupendo articulo el periodista Juan
Carlos Velez en la revista Semana, en los siguientes términos: “Para que
Colombia gane, la oposición tiene que emocionar, inspirar, proponer y
comunicar…Mientras el gobierno de Gustavo Petro acumula cuestionamientos,
errores de ejecución y decisiones discutibles, su proyecto político parece
fortalecerse”. “Petro ha entendido algo que sus opositores aun no descifran:
gobernar bien no es necesariamente la mejor estrategia para ganar elecciones.
Gobernar para consolidar una base emocional, sí.”
Volvemos a las elecciones presidenciales de 1970: Misael Pastrana Borrero un abogado prestigioso, exgerente de una de las más importante empresas del país, exministro de Estado, miembro de la elite económica y política de Colombia, de un lado, y Gustavo Rojas Pinilla del otro, exgeneral del ejército de Colombia destituido, exdictador condenado por indignidad por la Corte Suprema de Justicia, se enfrentó con un mensaje que fue bautizado por la oposición, “ la dialéctica de la yuca y de la papa” y casi, digo casi, cuando la verdad histórica fue otra, gano las elecciones, solo que el ministro de Gobierno de Carlos Lleras Restrepo, Carlos Augusto Noriega, el Tigrillo, intervino ante la registraduría y en la mañana del día siguiente gano el Dr. Pastrana. Hoy el mensaje del gobierno y de su candidato Ivan Cepeda es similar: “el de las neveras llenas”, y les está funcionando.
De otro lado, los dos candidatos de la oposición tienen su origen en las toldas del Uribismo, su mentor en los dos casos es el expresidente Alvaro Uribe Velez y los dos, aparecen siendo promovidos directa o indirectamente por el expresidente Uribe. Una fragmentación que resulta incomprensible a los ojos de millones de compatriotas que vemos con alarma como cada día se distancian mas las campañas entre Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, mientras el candidato de Petro avanza con disciplina quirúrgica. En esas circunstancias, Colombia está caminando peligrosamente hacia el mismo abismo en el que cayeron hace cuatro años Fico Gutiérrez y Rodolfo Hernández. El liderazgo de Alvaro Uribe Velez no puede seguir escondiéndose en ambigüedades. No después de haber sido el articulador de un proyecto político durante dos décadas, y no, después de haber influido directa o indirectamente en ambas candidaturas. Por encima está Colombia.



No hay comentarios:
Publicar un comentario