Después de dos décadas de incertidumbre, dolor y esperanza, la familia de Sugey Arrigui Arrigui finalmente pudo despedirse de ella en una ceremonia de entrega digna realizada en el municipio de Mocoa Putumayo.
El reencuentro fue posible
gracias al trabajo de investigación humanitaria adelantado por la Unidad de
Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en los departamentos de
Huila y Putumayo, en articulación con la Corporación Humanitaria Reencuentros y
con el apoyo de aportes realizados por firmantes del Acuerdo de Paz.
Por: Redacción Judicial
La ceremonia estuvo marcada
por el silencio, el recogimiento y el profundo significado de un duelo que
permaneció durante años. Antes de los actos protocolarios, los
familiares tuvieron un espacio privado para reencontrarse con Sugey. Entre abrazos,
lágrimas y oraciones comenzaron a cerrar una historia marcada por la
desaparición y el conflicto armado.
Posteriormente, la Unidad de
Búsqueda explicó el proceso investigativo que permitió reconstruir el recorrido
de Sugey hasta lograr su identificación. La jornada concluyó con una eucaristía
y la inhumación de sus restos en el cementerio municipal de Mocoa, donde
finalmente recibió sepultura junto a su familia.
Una búsqueda que tardó dos
décadas
Sugey Arrigui desapareció en
2006 y, según establecieron las investigaciones, perdió la vida en 2012 en
hechos relacionados con el conflicto armado en el municipio de San Agustín,
Huila. Aunque sus familiares fueron informados de su fallecimiento, las
condiciones de violencia de la época les impidieron reclamar el cuerpo.
Ante la ausencia de
familiares, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses la
inhumó como cuerpo no identificado, lo que hizo que su paradero permaneciera
desconocido durante otros catorce años.
La historia comenzó a cambiar
en diciembre de 2024, cuando la Unidad de Búsqueda recuperó sus restos durante
una intervención humanitaria en el cementerio San Antonio de Padua, en el
municipio de Pitalito, Huila.
El investigador humanitario de
la UBPD en Huila, Isaac Giraldo, explicó que el caso representó un importante
reto para el equipo investigador.
"Este caso es muy
especial para nosotros por todo lo que implicó la investigación. Gracias a la
información que el Instituto de Medicina Legal conserva en los cuerpos,
logramos ubicar el protocolo de necropsia y, mediante el trabajo articulado con
la Corporación Humanitaria Reencuentros y los aportes de firmantes de paz,
pudimos orientar la identidad de Sugey y establecer contacto con su familia en
coordinación con el equipo de la Unidad de Búsqueda en Putumayo", señaló.
El cierre de un duelo
Para la familia, la entrega
digna significó mucho más que la recuperación de un cuerpo. Representó la
posibilidad de cerrar un ciclo de incertidumbre que se prolongó durante veinte
años.
Rosalba Arrigui, hermana mayor
de Sugey, recordó que durante catorce años no tuvieron la oportunidad de darle
sepultura y que la desaparición mantuvo viva la esperanza de volver a
encontrarla con vida.
"Al tener un ser querido
desaparecido, uno siempre conserva la esperanza de volverlo a ver. Eso fue lo
más difícil de este proceso. Hoy sentimos dolor, pero también tranquilidad
porque finalmente pudimos despedirla. Agradecemos profundamente a quienes
hicieron posible este reencuentro", expresó.
Por su parte, María Estela Arrigui describió el momento como una mezcla de alivio y tristeza.
"Es un sentimiento
difícil de explicar. Hay alegría porque por fin apareció y sabemos dónde está,
pero también una profunda nostalgia. Al menos ahora tenemos la certeza de que
sí la encontramos y podemos despedirnos de ella", manifestó.
La Unidad de Búsqueda destacó
que este caso refleja la importancia de las investigaciones humanitarias y del
trabajo articulado entre instituciones y organizaciones para devolver identidad
a las víctimas de desaparición y brindar respuestas a las familias que aún
esperan conocer el paradero de sus seres queridos, contribuyendo a la
reparación y a la construcción de memoria en los territorios afectados por el
conflicto armado.


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