"Ese refrán lo considero no como un elogio a la vejez: Es, por lo contrario, el reconocimiento al valor de la experiencia. Los años cuando se han vivido con responsabilidad, enseñan lecciones que ningún libro puede transmitir".
Por: Julio Bahamon
Doctor
Julio, buenos días: me entere que ud había presentado su libro, Legado de un
Camino, en Neiva, en el Hotel Plaza y que fue verdaderamente sorprendente la
asistencia de amigos a la reunión: Alguno de ellos me comentó que el número de
invitado presentes supero los 250 concurrentes. Es verdad, apreciado amigo, me
sentí muy honrado con la acogida que tuvo el evento. Le quiero contar que
aproveche la ocasión y presente mi nombre como aspirante a la gobernación del
Huila.
A
propósito, Dr. Bahamon, a raíz de su aspiración estuve leyendo un libro sobre
le edad de los gobernantes en el mundo y me encontré con una frase que cae como
anillo al dedo para debatirla en esta conversación: “Mas sabe el diablo por
viejo que por diablo. ¿Ud. qué opina al respecto? Endiablado Candido: Claro que
sí. Ese refrán lo considero no como un elogio a la vejez: Es, por lo contrario, el reconocimiento al
valor de la experiencia. Los años cuando se han vivido con responsabilidad,
enseñan lecciones que ningún libro puede transmitir.
Sin
embargo, Dr. Julio, hoy algunas personas creen que quien supera los 70 años ya
no está en condiciones de gobernar. Ese, estimado amigo es un prejuicio
profundamente injusto: paradójicamente se habla de inclusión y de igualdad,
pero esas mismas pretenden excluir a las personas mayores, simplemente porque
han vivido más tiempo, pero a la vez, es necesario que las nuevas generaciones,
que reclaman más espacios, deben prepararse para asumir responsabilidades, y
claro está, hay que abriles las puertas, pero eso no significa cerrárselas a quienes todavía tienen mucho por aportar a
la sociedad. Lo ideal es que inteligentemente no se piense en reemplazar a
generaciones por la edad, sino que se asuma el reto de integrarlas.
Candido:
Un gobernante no se debe elegir por la edad.
El criterio debe ser la capacidad. Hay que conocer que ha hecho esa
persona por su comunidad, que experiencia posee, que conoce de los problemas de
la región, como los ha manejado, cuál es su programa de gobierno y que
resultados puede ofrecer. Hoy, por ejemplo, encontramos gobernando importantes
naciones a hombres que superan ampliamente los 70 años. Ahí están Paul Biya en
Camerún, el rey Salman de Arabia Saudita; Mahmoud Abbas en Palestina, Teodoro
Obiang en Guinea Ecuatorial, Donald Trump en los Estados Unidos, Luis Inacio
Lula da Silva en Brasil, Vladimir Puttin en Rusia, Xi Jinping en China y
Benjamín Netanyahu en Israel para citar unos pocos.
¿Es
decir, Dr. Julio, el mundo sigue confiando en la experiencia? Exactamente,
amigo mío. Porque la experiencia es un activo de las naciones. De ahí, mi
apreciado Candido que el verdadero problema de un gobernante no sea la edad,
sino la mediocridad. La mediocridad no tiene edad. Hay mediocres jóvenes y
también mediocres de 70, o más años de edad. Así mismo también existen jóvenes
brillantes y muy capaces y personas mayores de admirable lucidez.
¿Entonces
Dr. Bahamon, una nación sabia debe aprovechar el talento de todas las
generaciones? Así es, apreciado compañero de charlas, La juventud aporta
energía, entusiasmo e innovación. Los mayores aportamos serenidad,
conocimiento, experiencia y perspectiva. No son cualidades opuestas, son
complementarias. Eso es lo que yo quiero ofrecerle a los Huilenses y también el
propósito de integrar a los jóvenes a una nueva etapa administrativa del
departamento, lejos de la corrupción. ¿Está de acuerdo Candido? ,Uff, Dr. Julio,
firmes por el Huila!


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