Denuncias, videos y contacto para publicidad al WhatsApp 3195293166

miércoles, 8 de julio de 2026

PARAPETO. – LA RESPONSABILIDAD ES DEL PRESIDENTE PETRO.

"Las instituciones de la Republica no se sostienen por la fuerza de las armas ni por el entusiasmo de una persona por importante que sea para enardecer multitudes. Se sostienen por el respeto a la Constitución, a la ley y a la voluntad soberana del pueblo expresada en las urnas". 

Por: Julio Bahamon


Cuando unas elecciones han concluido, el debate político debe trasladarse al terreno que corresponde: ninguna democracia puede sobrevivir si cada elección queda sometida al juicio particular del gobernante de turno.


El jefe de Estado es el primer obligado a garantizar el cumplimiento de la Constitución. Quien jura cumplirla está obligado a preservar la estabilidad de la nación y la vigencia del Estado de Derecho.


Si Gustavo Petro desconoce públicamente la legitimidad del resultado electoral que fue reconocido frente a la Nación por su candidato derrotado Iván Cepeda y convoca a la movilización contra ese resultado, asume de inmediato la responsabilidad política e institucional de lo que pueda suceder. Si el país llegara a padecer alteraciones graves del orden público derivadas de un ambiente hostil de desconocimiento de las instituciones, corresponderá a los órganos competentes investigar y establecer responsabilidades que procedan. El delito de sedición se castiga con la destitución y la cárcel.


La soberanía, lo hemos repetido hasta el cansancio, reside exclusivamente en el pueblo, jamás de la presión de las calles ni de la imposición de la fuerza.


En estas horas decisivas, las Fuerzas Militares y de Policía Nacional tienen una misión que la Constitución les ha confiado con absoluta claridad: defender la soberanía, proteger el orden constitucional y garantizar que las instituciones de la Republica funcionen dentro del marco de la ley. Hoy el presidente de Colombia elegido por la voluntad mayoritaria de los colombianos es Abelardo de la Espriella. No cejaremos un milímetro en esa dirección y Petro debe saberlo.


Su lealtad no pertenece a un gobierno, a un partido o a una persona; Pertenece a la Constitución y a Colombia. Los altos mandos militares tienen el deber de actuar con firmeza y estricto apego al orden jurídico.


La historia será implacable con quienes contribuyan a sembrar dudas sobre la legitimidad de sus instituciones. El mayor patrimonio de un gobernante está basado en la confianza del pueblo en que su voto será respetado y en que la Constitución prevalecerá sobre cualquier ambición de poder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Adbox