El nombre de Luciano Marín
Arango, alias ‘Iván Márquez’, volvió al centro de la agenda de seguridad
nacional luego de que el presidente Abelardo de la Espriella anunciara una
operación para localizar al antiguo jefe de las Farc y posteriormente dirigente
de la denominada Segunda Marquetalia.
Por: Redacción Judicial
El pronunciamiento fue
realizado el pasado 25 de septiembre en Barranquilla, durante la jornada en la
que fue extraditado a Estados Unidos Geovany Andrés Rojas, alias ‘Araña’,
señalado como cabecilla de los Comandos de la Frontera.
En ese contexto, el mandatario
afirmó que las autoridades tienen como objetivo ubicar a Márquez y que existen
dos posibilidades frente a su futuro: su captura y posterior extradición o su
muerte durante una eventual operación de la Fuerza Pública.
“Lo vamos a dar de baja o a
extraditar”, manifestó el presidente al referirse a Márquez.
Del proceso de paz al regreso
a las armas
Luciano Marín Arango fue uno
de los principales dirigentes de las antiguas Farc y participó como jefe
negociador de esa organización durante las conversaciones que culminaron con el
Acuerdo de Paz de 2016.
Sin embargo, en agosto de 2019
anunció públicamente su regreso a las armas junto con otros antiguos
integrantes de las Farc. Posteriormente asumió el liderazgo de la Segunda
Marquetalia, estructura disidente que retomó actividades armadas y que ha sido
señalada por las autoridades de participar en actividades relacionadas con
narcotráfico y otros delitos.
Desde entonces, Márquez
permanece fuera de la legalidad y es objeto de acciones judiciales y de
seguridad por parte de las autoridades colombianas.
Estados Unidos también lo
requiere
Durante su pronunciamiento, el
presidente De la Espriella sostuvo que Márquez es requerido por autoridades
estadounidenses por delitos relacionados con narcoterrorismo y concierto para
delinquir.
El Gobierno colombiano ha
venido adoptando decisiones relacionadas con la extradición de integrantes de
estructuras armadas y personas solicitadas por la justicia estadounidense. En
agosto, la Presidencia informó que había autorizado la extradición de cinco
personas requeridas por Estados Unidos por delitos que, según cada caso,
incluyen narcotráfico, concierto para delinquir, lavado de activos, porte de
armas y narcoterrorismo.
Más recientemente, el Gobierno
también autorizó la extradición de Allende Perilla Sandoval, señalado por las
autoridades como hombre de confianza de Iván Márquez y requerido por delitos
relacionados con narcotráfico.
La instrucción es localizarlo
El anuncio presidencial se
produce en un momento en que el Gobierno ha endurecido su posición frente a las
estructuras armadas que operan fuera de la ley.
Según las declaraciones
conocidas, la instrucción a la Fuerza Pública es avanzar en la ubicación de
Márquez para materializar su captura. En caso de que sea detenido, la intención
expresada por el Gobierno es ponerlo a disposición de las autoridades judiciales
y avanzar en el procedimiento correspondiente para su eventual extradición a
Estados Unidos.
Por ahora, no existe
confirmación pública de la captura de Iván Márquez. La operación anunciada
permanece, por tanto, en fase de búsqueda y localización.
Un objetivo de alto interés
para la Fuerza Pública
La ofensiva anunciada contra
Márquez se suma a las operaciones que las autoridades vienen desarrollando
contra estructuras asociadas a la Segunda Marquetalia y otras organizaciones
armadas.
El Gobierno ha señalado que su
estrategia frente a estos grupos estará centrada en la acción de la Fuerza
Pública, la captura de sus integrantes y la aplicación de los mecanismos
judiciales nacionales e internacionales cuando corresponda.
El paradero de Luciano Marín
Arango continúa sin ser confirmado públicamente, mientras las autoridades
avanzan en las labores de inteligencia y búsqueda dirigidas a ubicar al antiguo
jefe de las Farc y actual líder de la Segunda Marquetalia.


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