Lo ocurrido hoy en Boyacá, durante el encuentro Regional Colombia, La Patria Milagro, debería servirnos de ejemplo y, sobre todo, de reflexión.
Por: Julio Bahamon
Tuve
la oportunidad de asistir a esta importante jornada, en la qué se dieron cita
los principales representantes de las instituciones públicas, el Gobierno
nacional, el sector privado y los gremios económicos del departamento. Durante la instalación participaron el
alcalde de Tunja, doctor Rafael Acevedo; el gobernador de Boyacá, doctor Carlos
Amaya; el director nacional del Sena, Ricardo Torres Castro, oriundo de la
región, la gerente de ProBoyaca, entidad organizadora del evento con el
concurso del sector privado y los gremios; el director del Invias Juan Camilo
Ostos, vecino de Boyacá; el viceministro de Ciencia y Tecnología y el
viceministro Andrés Felipe Uribe. La asistencia de los 123 alcaldes del
departamento y de más de 3.000 invitados demuestra la dimensión de una
convocatoria cuyo propósito fundamental es construir, con el acompañamiento del
Gobierno Nacional, una agende de inversiones y proyectos estratégicos para el
desarrollo regional.
Me
puse a pensar: Mientras Boyacá se organiza para definir su futuro, ¿que estamos
haciendo en el Huila? Tenemos razones
suficientes para convocar un encuentro de esa naturaleza. Contamos con una
representación del más alto nivel en el Gobierno del presidente Abelardo de la
Espriella: dos ministros, interior y de las TIC; Ricardo Ayerbe Pino, al frente
de la ANI, una de las entidades más importantes para la ejecución de grandes
proyectos de infraestructura, al Gerente para la defensa Jurídica de La Nación
y a la espera de que se posesione la nueva presidenta del Banco Agrario.
Tenemos por lo tanto interlocutores, capacidad técnica y conocimiento de
nuestras necesidades y proyectos que llevan demasiados años esperando.
Resulta
lamentable que, teniendo semejante representación institucional, no hayamos
sido capaces de promover un encuentro regional que reúna a nuestra clase
dirigente, gremios, alcaldes, lideres regionales de Pitalito, Garzon, la Plata
y de los otros 35 municipios del departamento, universidades públicas y
privadas, organizaciones sociales y a los representantes del Gobierno Nacional.
¿Qué
debemos hacer? Propongo que, con el concurso del sector privado y de la Cámara
de Comercio del Huila convoquemos una gran reunión de planeación regional, con
la participación de los voceros huilenses en el alto Gobierno para identificar,
priorizar y gestionar las grandes obras que necesita nuestro departamento.
Debemos poner sobre la mesa, entre otros asuntos: la recuperación y
construcción de la conexión férrea Neiva-la Dorada; Los grandes distritos de
riego del Centro y de la Laguna en Pitalito; la ejecución de los proyectos del
Oasis Verde del Norte y suroccidente del Huila; la solución definitiva de los
problemas de infraestructura vial, incluido el de Pericongo, la PTAR de Neiva;
la agro industrialización, la conectividad, la educación y el fortalecimiento
de los servicios de salud. Una estrategia de desarrollo que proyecte al Huila
hacia el año 2050. Los gremios tienen la palabra.



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