Su nombre quedó ligado a uno de los momentos más importantes de la historia reciente del país: la desmovilización del M-19 y la construcción de la Constitución Política de 1991.
Por: Redacción Actualidad
Antonio
Navarro Wolff falleció este domingo, dejando una trayectoria política que
estuvo vinculada a profundas transformaciones institucionales de Colombia. Fue
integrante de la dirigencia del Movimiento 19 de Abril (M-19), participó en el
proceso de negociación que condujo a su desmovilización y posteriormente se
convirtió en uno de los protagonistas de la política nacional por la vía
democrática.
La
noticia fue confirmada por sus familiares, quienes informaron que el dirigente
murió a las 2:42 de la tarde del 1 de noviembre de 2026. En el comunicado
expresaron su dolor, agradecieron las manifestaciones de solidaridad y
señalaron que inicialmente la despedida se realizaría en la intimidad familiar.
La
familia también anunció que este lunes 2 de noviembre entregaría información
sobre el momento en que ciudadanos, amigos y seguidores podrían acompañar su
último recorrido.
Hasta
el momento de los primeros reportes periodísticos, no se había informado
oficialmente la causa de su muerte.
Del
M-19 a la firma de la paz
Nacido
el 9 de julio de 1948 en Pasto, Nariño, Antonio Navarro Wolff fue ingeniero
sanitario de la Universidad del Valle y desarrolló una carrera política que
estuvo marcada inicialmente por su militancia en el M-19, organización
guerrillera en la que llegó a ocupar un lugar destacado en su dirigencia.
Uno
de los episodios más difíciles de su vida ocurrió en mayo de 1985, cuando
sobrevivió a un atentado con granada en Cali. El ataque le ocasionó la
amputación de su pierna izquierda y afectaciones en su voz, consecuencias
físicas que no lo apartaron de la actividad política.
Posteriormente,
participó en las negociaciones que permitieron avanzar hacia la desmovilización
del M-19, proceso que culminó el 9 de marzo de 1990 con la firma del acuerdo de
paz durante el gobierno del presidente Virgilio Barco.
Tras el asesinato de Carlos Pizarro Leongómez, candidato presidencial de la Alianza Democrática M-19, Navarro asumió la candidatura presidencial y continuó el camino de incorporación de ese movimiento a la democracia colombiana.
Uno
de los tres presidentes de la Constituyente de 1991
Uno
de los capítulos más importantes de su trayectoria fue su participación en la
Asamblea Nacional Constituyente de 1991, convocada para redactar una nueva
Constitución Política que reemplazara la Carta de 1886.
Navarro
Wolff integró la presidencia tripartita de esa Asamblea junto con el liberal
Horacio Serpa Uribe y el conservador Álvaro Gómez Hurtado. Los tres
representaban sectores políticos diferentes y tuvieron la responsabilidad de
conducir un proceso que buscaba ampliar la participación democrática y
transformar las instituciones del Estado.
El
resultado fue la Constitución Política promulgada el 4 de julio de 1991, que
incorporó nuevos mecanismos de participación ciudadana, fortaleció el
reconocimiento de los derechos fundamentales, estableció la acción de tutela y
abrió espacios para una mayor representación política y territorial.
La
presencia de Navarro en ese escenario tuvo un significado particular: un
antiguo dirigente de una organización armada participaba en la construcción de
las reglas institucionales de un país que buscaba superar décadas de
confrontación.
Una
extensa trayectoria en cargos públicos
Después
de la Constituyente, Navarro Wolff continuó su carrera en diferentes
responsabilidades de elección popular y en el Gobierno nacional.
Entre
los cargos más destacados que desempeñó se encuentran:
Ministro
de Salud: durante el gobierno de César Gaviria.
Alcalde
de Pasto: entre 1995 y 1997.
Representante
a la Cámara: por Bogotá, entre 1998 y 2002.
Senador
de la República: en los periodos 2002-2006 y 2014-2018.
Gobernador
de Nariño: entre 2008 y 2012.
Secretario
de Gobierno de Bogotá: durante la administración de Gustavo Petro, en 2012.
También
participó en diferentes movimientos y organizaciones políticas, entre ellos la
Alianza Democrática M-19, el Polo Democrático y la Alianza Verde.
Su
recorrido por distintos escenarios institucionales lo convirtió en una figura
reconocida del debate político colombiano, particularmente en asuntos
relacionados con la paz, la participación ciudadana, la descentralización y las
reformas democráticas.
Un
legado que invita a reflexionar sobre la paz en Colombia
La
muerte de Antonio Navarro Wolff representa la partida de uno de los
protagonistas de una generación política que vivió la confrontación armada,
participó en procesos de negociación y posteriormente asumió responsabilidades
en las instituciones democráticas.
Su
historia también permite recordar que la Constitución de 1991 nació en medio de
profundas diferencias políticas y de un país golpeado por la violencia, pero
con sectores que encontraron en el diálogo y la negociación una alternativa
para transformar sus formas de participación.
Sin
embargo, más de tres décadas después, los desafíos que inspiraron aquel proceso
siguen vigentes. La violencia, la presencia de organizaciones armadas, la
desigualdad, la desconfianza institucional y las dificultades para garantizar
los derechos de todos los ciudadanos demuestran que la construcción de paz no
termina con la firma de un acuerdo ni con la promulgación de una Constitución.
Navarro
Wolff será recordado por su participación en uno de los procesos de
transformación política más importantes de Colombia. Su trayectoria deja sobre
la mesa una reflexión: la democracia requiere disposición al diálogo, respeto
por las diferencias y capacidad para convertir los acuerdos en resultados
concretos para la sociedad.




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