La
Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) informó que cinco
intervenciones realizadas en el camposanto hacen parte de una misma
investigación. El proceso ha permitido avanzar en la recuperación e
identificación de personas desaparecidas, cuyos familiares residen en
diferentes regiones del país.
Por:
Redacción Actualidad
Un
total de 66 cuerpos habían sido recuperados en el Cementerio San Antonio de
Padua, de Pitalito, como resultado de cinco intervenciones desarrolladas en el
marco de una misma investigación que continuaba avanzando. De acuerdo con la
Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), nueve de las
personas recuperadas ya habían sido identificadas y entregadas dignamente a sus
familias.
Los
resultados evidenciaron que la búsqueda en este cementerio trascendía el ámbito
local y departamental, pues entre las personas identificadas había casos de
familias residentes en Huila, Cesar, Caquetá, Cauca, Putumayo y Valle del
Cauca.
La
UBPD explicó que los cuerpos recuperados fueron remitidos para los respectivos
procesos de identificación, mediante un trabajo articulado con el Centro
Integral de Abordaje Forense e Identificación (CIAFI) de la Unidad de Búsqueda
para la Regional Sur y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias
Forenses.
Según
Edwin Isaac Giraldo, investigador del Plan Regional de Búsqueda del Sur del
Huila, las labores adelantadas habían permitido orientar las diferentes fases
de intervención y localizar nuevos lugares donde se presumía que podrían
encontrarse cuerpos. Estos sitios debían ser abordados mediante procedimientos
técnicos para avanzar en la recuperación y posterior identificación de las
personas.
La
dimensión de los hallazgos también puso de manifiesto la importancia nacional
del Cementerio San Antonio de Padua dentro de los procesos de búsqueda. La
presencia de familiares de distintas regiones del país entre los casos
identificados confirmó que el camposanto representaba un punto de interés para
esclarecer desapariciones ocurridas en el contexto del conflicto armado.
En
este proceso, la participación de las familias y de las organizaciones
buscadoras había sido fundamental. Las solicitudes de búsqueda, los
testimonios, los aportes de información y las muestras biológicas entregadas
contribuyeron a orientar las investigaciones y facilitar los procedimientos de
identificación.
A
estas acciones se sumaron las medidas cautelares decretadas por la Jurisdicción
Especial para la Paz (JEP), vigentes desde marzo de 2025, cuyo propósito era
proteger y preservar el cementerio, así como garantizar la custodia de los
lugares considerados de interés para la búsqueda.
La
coordinación interinstitucional también había permitido que, desde la segunda
fase de intervención, personas comparecientes ante la JEP apoyaran actividades
operativas, logísticas y de adecuación del terreno.
Búsqueda
más allá del cementerio
Las
labores en el Cementerio San Antonio de Padua formaban parte de una estrategia
más amplia desarrollada por la UBPD en el sur del Huila. El trabajo no se
concentraba exclusivamente en el camposanto, sino que también comprendía
investigaciones y misiones en zonas rurales y a campo abierto, con el propósito
de confirmar o descartar posibles lugares de disposición de cuerpos de personas
desaparecidas.
De
manera paralela, la entidad adelantaba actividades de participación, pedagogía
y memoria con familias, organizaciones y comunidades, buscando ampliar la
información disponible y mantener vigente la búsqueda de quienes aún no habían
sido encontrados.
Las
cifras del universo de personas dadas por desaparecidas reflejaban la magnitud
del desafío. En Pitalito se registraban 178 personas desaparecidas, dentro de
un total de 1.762 casos reportados en el departamento del Huila.
La
recuperación de 66 cuerpos en el Cementerio San Antonio de Padua representó un
avance significativo en la búsqueda de personas desaparecidas, aunque el
proceso de identificación y esclarecimiento todavía continuaba. Detrás de cada
cuerpo recuperado había una historia familiar y una espera que, en algunos
casos, se había prolongado durante décadas.
La
UBPD reiteró la invitación a las personas que tuvieran familiares o seres
queridos desaparecidos antes del 1 de diciembre de 2016, en hechos relacionados
con el conflicto armado, para que presentaran una solicitud de búsqueda. El
trámite era gratuito, no requería intermediarios y podía realizarse incluso
cuando el caso ya hubiera sido puesto en conocimiento de otra institución.


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